Un enojo se apodera de mí, y maldigo todo, tu nombre, tu amor y tu recuerdo. Y aún así mi amor no desaparece tan sólo se estanca entre mi odio y mi orgullo.
Aún me pregunto que sería de mí sin ti. Persisten las preguntas... ¿Qué quieres de mí? ¿Por qué me tienes que herir una y otra vez? ¿Qué quieres de mí? ¿Por qué pides perdón después de haber herido? ¿Por qué tengo que suplicar un perdón?
Me duele que cada una de tus disculpas sean forzadas por mis lágrimas, por mis suplicas de que te quedes a mí lado, por mis constantes esfuerzos para seguir alimentando la llama que ya has dejado apagar.
¿Qué quieres de mí? ¿Quieres mi amor? ¿Quieres mi atención? ¿Quieres un juego? ¿Qué buscas al hacerme sufrir?
Te dí mi corazón. Te dí mis días. Te dí mi ser... ya no hay más mis fantasías han terminado, ya no puedo darte nada más.
Es cierto, curaste heridas, pero, veme aún sigo en el suelo, sufriendo heridas nuevas.
¿Qué quiero de mí al seguir luchando una guerra que ya he perdido? ¿Qué quiero de mí? ¿Qué hago al perdonarte? ¿Qué hago amandote? ¿Por qué maldecirte?
Te maldigo por momentos, maldigo tu existencia... me arrepiento y corro a tus brazos tratando de encontrar eso que haga de nuvo renacer la llama que nos unio.
¿Qué buscamos al estar juntos? ¿Qué pretendemos hacer mientras nos dañamos? ¿Qué nos orilla a ser sólo amantes fugaces?nochez..quando..noz.. ¿Cuáles son nuestros deseos? ¿Qué rogamos? ¿Qué significan nuestras palabras? ¿Qué queremos de nosotros? ¿Qué buscamos?