viernes, noviembre 11, 2011

Escribo y es casi un epitafio.

Cuando te des cuenta de que me he ido, no me busques, no trates de encontrarme. Que yo sólo vine de paso. Fui aquí y seré en otra parte. Déjame viajar con el viento, déjame sentir el vaivén de mis cabellos. Déjame escapar. No mires al suelo, ahí no me encontrarás, búscame en los cielos que yo estaré feliz de ser parte del viento, de ser el viento que rose cada uno de tus cabellos, que agite tus ropas. No te aferres a mí, que no podrás detener mi camino. Mi paso será fugaz cómo todo lo fue. Como lo fui.

martes, noviembre 01, 2011

Un primero de Noviembre del 2011

Miró el reloj, eran las 2:48 del primer día de Noviembre. No encontraba razones para seguir ahí, sentada, esperando lo que nunca llegaría o al menos no tan fácilmente.

Se preguntaba ¿Cuál era su error? sin encontrar respuesta alguna. Miró fijamente el computador, creyó seguir dormida, pero, el día ya había terminado.

Se convence de que su felicidad son los hombres, lo que busca está en ellos. ¿Por qué desear seguir con ellos si han sido su desdicha?. ¿Por qué agrandar la ilusión de la vida en pareja?, si se ha vivido solo. ¿Por qué revivir las fantasías?

No comprende qué la cuasi felicidad se es uno mismo, no se puede encontrar felicidad en algo exterior. No es felicidad.

Morir la mejor idea de la noche. Suicidarse entre los brazos de aquella desdicha necesaria. Lágrimas derritiendo aquella convicción de soledad.