No sé si creer en tanta felicidad, si sea verdad, si es que esta realidad la puedo pensar y acariciar con la punta de mis dedos; o sólo es el efecto de tantas pastillas de colores, pastillas que el único deber que tienen es hacerme reír, aún cuando pienso en ti. Reír... reír mi único objetivo, me rio de lo que me decías, de tus palabras vacías, de cada te amo que me susurrabas, de tantas caricias al aire.
Nunca entregaste el corazón, al menos no cómo lo hice yo. No tengo coraje, tan sólo risas que callan tu ausencia, tu estúpida ausencia. Pero mírame reír, recuerda que no sólo eras tú mi felicidad, hay más cosas y entre ellas están las pastillas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Se chulo y construyeme nuevos horizontes.